lunes, 27 de octubre de 2014

Dios No Juega a las Escondidas.-Lo que tenemos juntos es más valioso que los diamantes, más valioso que el oro, más valioso que la fama y la aclamación, más valioso que un doctorado, más valioso que ganarse la lotería, más valioso que cualquier éxito mundano que se haya soñado o no.


Dios No Juega a las Escondidas

Dios Dijo:

Con frecuencia te has preguntado adónde perteneces. 

Ni aquí ni allá, piensas. 

Sea donde fuere que estés, sea lo que fuere que hayas estado pensando y haciendo, no importa qué, eres Mío.

 Es así de simple. 

Siéntete en casa Conmigo.

 Yo te hago lugar. 

Hay un lugar reservado para ti.

 Siempre es así, y es inevitable que vengas. 

El lugar que ocupas es aquí Conmigo.

Yo no juego a las escondidas contigo, realmente. 

Te busco, pero no Me escondo.

 Tu visión es buena.




 Todo lo que tienes que hacer es cerrar los ojos por un minuto y pensar: "Dios".

 Pronto te perderás en Mi amor que es otra forma de decir que serás encontrado en Mi Amor.

 Es así. 
Nunca te puedes perder. 




En lo profundo de Mi amor, puedes estar sintiéndote más desconcertado que nunca, pero es así sólo porque se están rompiendo los límites. 

Es como si todavía no hubieras adquirido tus piernas Heaven.

 De todos modos los límites eran frágiles.

 Nuestra conexión es lo más fuerte que existe sobre la Tierra.
 
Las bendiciones mismas no se pueden quebrar.


 No son sacudidas.

 Puede que lo pienses, por supuesto.

 Pero no hay ningún cable pelado cuando se trata de ti, de Mí, y de Nuestra conexión.

Lo que tenemos juntos es más valioso que los diamantes, más valioso que el oro, más valioso que la fama y la aclamación, más valioso que un doctorado, más valioso que ganarse la lotería, más valioso que cualquier éxito mundano que se haya soñado o no.

Tenemos una conexión que, a pesar de las maniobras, no se puede romper. 



No hay enlaces débiles en esta conexión.

 Por supuesto, puede que no sepas cómo discar, pero eso no cambia la viabilidad de la conexión. 

Que tú no escuches que suena el teléfono no quiere decir que el teléfono no esté sonando.

Quizás sientes que soy un extraño.

 Tú no me resultas extraño.

 Quizás sientes que estás alejado de Mí. 



Estás familiarizado con el alejamiento en el mundo. 
Quizás te sientes más cómodo con la familiaridad que con la no familiaridad. 

Podrías decir que realmente quieres ser una estrella de cine, por ejemplo, pero la oportunidad también te asusta, y abandonas la prueba en lugar de reprobarla.

La ironía es que yo no tomo pruebas. 


Te contraté para el papel principal en el primer momento en que pensé en ti. 

Y estás en la pantalla. 


Te convences de que no estás en la pantalla, o de que la pantalla no está a la vista.

 Por supuesto, nunca puedes esconderte de Mi vista.

 Mi visión es tal que veo 

directamente adentro tu corazón, no importa dónde pienses que estás o quién eres, no importa qué pienses de Mí.

 Puedes pensar que soy un bandido. 

Puedes pensar que soy un Dios irresponsable. 

Puedes pensar lo que quieras y, aún así, lo que pienses no tiene nada que ver con Nuestra relación. No estoy influenciado por todos los asuntos que influyen sobre ti.

Veo tu alma, y la veo desnuda, y veo que es buena. Te veo brillando mucho, y también Me veo a mí reflejado en tus ojos. Y si no tuvieras ojos, igual Me vería.

 Si fueras mudo y no pudieras hablar, Nosotros hablaríamos. 

Si no supieras ni una palabra, aún así nos entenderíamos muy bien.





Nuestra relación no depende de ningún aspecto del mundo físico.

Ni siquiera depende de tu voluntad. 

Por voluntad propia o no, te acercas a Mí. 





Es Mi Voluntad, y Mi voluntad es lo suficientemente buena para los dos, como si hubiera dos de nosotros en lugar de Uno.

Traducido por: Cecilia Ricardini


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